Saltar al contenido

¿Qué es una cortina de humo en psicología?

¿Dices que es una cortina de humo lo que hace que una terapia fracase? .. claro aunque estoy explicando esto a manera de metáfora. La cortina de humo es lo que hace James Bond cuando los malos se le están acercando. Presiona un botón y de la parte trasera de su automóvil sale un humo muy denso, el cual le permite escapar.

En terapia pasa con frecuencia lo mismo que hace James Bond, la diferencia es que en terapia es el paciente quien presiona el botón para que salga la cortina de humo y así huir de su realidad.

Muchas veces el proceso terapeutico esta asociado a algo muy profundo o doloroso por lo que el paciente prefiere utilizar una cortina de humo y asi evadir su realidad.

¿Cómo funciona una cortina de humo en terapia?

La cortina de humo sale a relucir cuando crees que todo va de maravilla. Estás progresando; estás llegando al corazón del problema y, de repente, el paciente se pone en blanco o todo comienza a volverse muy vago y confuso.

Te estás acercando justo hasta la creencia y entonces esa parte protectora del paciente aprieta el botón. Y de repente notas al paciente perdido y confundido, divagando en otra situación que le aturde o que le apremia. Sea lo que sea, el objetivo de la cortina de humo es evadir la realidad.

¿Qué hacer cuando el paciente utiliza una cortina de humo?

Primero que nada, en realidad la cortina de humo funciona como una especie de mecanismo de defensa, no es malo, al contrario eso significa que estás muy cerca de lograr tu objetivo terapeutico y hacerle ver la realidad al paciente.

Como terapeuta, dejo que las cosas sucedan y por lo general me detengo en lo que estoy haciendo y permito que el paciente se centre en el humo cualquiera que sea la forma en que éste se presente para luego volverlo a la realidad.

La cortina de humo puede ser sólo una sensación que surja de la nada. Por ejemplo: “No puedo ir más allá”. O bien el paciente comienza de repente a cambiar de tema y a hablar de cosas que no tienen que ver con la situación.

Otras personas tienden a quedarse en blanco y hablar cosas vagas, incluso algunas se bloquean y no saben que decir. Lo importante es que el terapeuta se de cuenta de la situación y tenga la capacidad de revertirla para volver al paciente a la realidad para confrontar la situación principal que le aturde.