El principio de nirvana es la tendencia del aparato psíquico a reducir a cero toda excitación, a librarse de la tensión y a mantener un estado de quietud absoluta. Freud lo formuló en Más allá del principio del placer (1920) y tomó el nombre de la psicoanalista británica Barbara Low, que lo había propuesto ese mismo año.
No tiene relación con el nirvana del budismo, más allá del préstamo del término. En Freud no designa una liberación ni una meta espiritual: designa la expresión psíquica de la pulsión de muerte, la tendencia de lo vivo a volver al estado inorgánico. Es una de las nociones más sombrías de su obra, y el malentendido con la acepción religiosa es el más frecuente.
De dónde viene: el principio de constancia
Antes de 1920, Freud llamaba a esto principio de constancia, un término que había tomado de Breuer y que este, a su vez, había tomado del psicofísico Gustav Fechner. Decía que el sistema nervioso tiende a mantener la cantidad de excitación en el nivel más bajo posible, o al menos constante.
El cambio de nombre no es cosmético. «Constancia» describe mantener un nivel estable; «nirvana» describe llevarlo a cero. Al adoptar el término de Barbara Low, Freud pasa de una idea de equilibrio a una idea de anulación, que es justo lo que necesitaba para sostener la pulsión de muerte que estaba introduciendo en ese mismo libro.
Nirvana, placer y realidad: tres principios que se confunden
En un primer momento Freud pensó que el principio de nirvana y el principio de placer eran prácticamente lo mismo: si la tensión es displacentera, reducirla es placentero, y la adhesión del aparato psíquico al nirvana quedaba garantizada por el placer.
En 1924 cambió de opinión, en El problema económico del masoquismo, y ahí está el punto fino del concepto.
| Principio | Qué busca | Ejemplo |
|---|---|---|
| Nirvana | Reducir la excitación a cero | La descarga completa, el reposo tras la satisfacción |
| Placer | Regular la tensión hacia lo agradable, que no siempre es menos tensión | La excitación sexual, donde el aumento de tensión es placentero |
| Realidad | Aplazar la satisfacción según las exigencias del mundo exterior | Renunciar a la descarga inmediata por una ganancia posterior |
El ejemplo que usa Freud es decisivo: la excitación sexual viola el principio de nirvana y cumple el de placer. Si la excitación aumenta y eso resulta placentero, entonces placer y reducción de tensión no pueden ser lo mismo. A partir de ahí quedan como tendencias distintas y complementarias.
En esa misma reformulación, Freud asigna a cada principio un origen pulsional: el principio de nirvana está al servicio de la pulsión de muerte, el principio de placer representa las exigencias de la libido, y el principio de realidad es la influencia del mundo exterior sobre ambos.
Por qué importa: la pulsión de muerte
Más allá del principio del placer es el libro donde Freud rompe con su propio modelo. Hasta entonces, todo lo psíquico se explicaba por la búsqueda de placer. Pero se topó con hechos que no encajaban: los sueños traumáticos que repiten el trauma en vez de realizar un deseo, la compulsión de repetición en el análisis, el juego del fort-da de su nieto repitiendo la desaparición de la madre.
Para explicar eso postuló una tendencia más originaria que el placer: la de regresar a un estado anterior, y el estado anterior a la vida es lo inorgánico. El principio de nirvana es la traducción económica de esa tendencia. La frase que la resume es suya: el objetivo de toda vida es la muerte.
Qué no es el principio de nirvana
No es el nirvana budista. Es la confusión más común y merece la pena deshacerla: el nirvana del budismo es la extinción del apego y del sufrimiento, y se plantea como una liberación positiva. El de Freud es una tendencia pulsional a la descarga total, sin ningún componente de salvación. Barbara Low tomó prestada la palabra por su connotación de quietud absoluta, no la doctrina.
No es un estado que se alcance. Es un principio regulador, una tendencia. Un aparato psíquico que llegara a excitación cero estaría muerto, que es exactamente lo que la formulación implica.
No es sinónimo del principio de placer, por más que Freud lo pensara así entre 1920 y 1924. Confundirlos es el error clásico en los exámenes de la asignatura.
No es una noción pacíficamente aceptada. La pulsión de muerte fue rechazada por buena parte del movimiento psicoanalítico desde el principio y sigue siendo el concepto freudiano más discutido. Melanie Klein y su escuela la asumieron y la hicieron central; el psicoanálisis del yo y buena parte de la tradición angloamericana la dejaron de lado. Si lees «principio de nirvana» en un texto, conviene saber desde qué escuela se escribe.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el principio de nirvana en psicología?
La tendencia del aparato psíquico a reducir a cero toda excitación y mantener un estado de quietud absoluta. Freud lo formuló en Más allá del principio del placer (1920) como la expresión psíquica de la pulsión de muerte.
¿Qué significa «nirvana» aquí? ¿Tiene que ver con el budismo?
Solo el préstamo de la palabra, tomada por su connotación de quietud absoluta. El nirvana budista es una liberación del apego y del sufrimiento; el de Freud es una tendencia pulsional a la descarga total, sin ningún componente de salvación. Quien introdujo el término en psicoanálisis fue la británica Barbara Low, en 1920.
¿Cuál es la diferencia entre el principio de nirvana y el principio de placer?
Entre 1920 y 1924 Freud los consideró casi equivalentes. Los separó en El problema económico del masoquismo al reparar en que hay placeres que aumentan la tensión en lugar de reducirla, como la excitación sexual. El nirvana busca excitación cero; el placer regula la tensión hacia lo agradable, que no siempre es menos tensión.
¿Qué relación tiene con la pulsión de muerte?
Es su traducción económica. Si lo vivo tiende a regresar a un estado anterior, y el anterior a la vida es lo inorgánico, el principio de nirvana es cómo se expresa esa tendencia en el aparato psíquico. El resto de la teoría pulsional está en las pulsiones del inconsciente.
¿Qué era el principio de constancia?
El nombre anterior. Freud lo tomó de Breuer, que a su vez lo tomó de Fechner, y designaba la tendencia a mantener la excitación en el nivel más bajo posible o al menos constante. El cambio no fue cosmético: «constancia» es mantener un nivel, «nirvana» es llevarlo a cero.
¿Todo el psicoanálisis acepta este concepto?
No. Depende de la pulsión de muerte, que es la noción freudiana más discutida. La escuela kleiniana la asumió y la hizo central; el psicoanálisis del yo y buena parte de la tradición angloamericana la dejaron de lado. Al leer sobre el principio de nirvana conviene saber desde qué escuela se escribe.
El principio de nirvana solo se entiende dentro del giro de 1920, donde Freud reordena toda su teoría pulsional. Ese reordenamiento afecta también a su concepción de la agresión y a los tres tipos de ansiedad. El mapa completo del silo está en psicoanálisis.
Fuentes
- Freud, S. (1920), Más allá del principio del placer, en Obras completas, vol. XVIII, Amorrortu.
- Freud, S. (1924), El problema económico del masoquismo, en Obras completas, vol. XIX, Amorrortu.
- Low, B. (1920), Psycho-Analysis: A Brief Account of the Freudian Theory, Allen & Unwin.
- Laplanche, J. y Pontalis, J.-B. (1967), Diccionario de psicoanálisis, entrada «principio de nirvana», Labor.