Qué es la sexualidad: desarrollo, orientación e identidad

La sexualidad es una dimensión central de la persona durante toda la vida, no solo la conducta dirigida a la reproducción. La definición de trabajo de la Organización Mundial de la Salud (2006) la describe como el conjunto del sexo, las identidades y los roles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. Se vive y se expresa en pensamientos, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas y relaciones, y está condicionada por factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, éticos, históricos, religiosos y espirituales.

De esa definición conviene retener dos cosas. La primera, que no todas esas dimensiones se experimentan o se expresan siempre. La segunda, que la sexualidad no equivale a la actividad sexual: alguien que no mantiene relaciones sigue teniendo sexualidad.

Sexo, identidad de género y orientación sexual no son lo mismo

Es la confusión más frecuente del tema y la que más se pregunta en un examen. Son tres dimensiones distintas y una no predice a las otras.

  • Sexo asignado al nacer. Se atribuye a partir de características biológicas: cromosomas, gónadas, hormonas y genitales. En la mayoría de las personas esas características son congruentes entre sí, pero no en todas.
  • Identidad de género. Es la vivencia interna que cada persona tiene de su propio género. No se deduce de la exploración física ni la determina un tercero, y no todas las personas la viven dentro del binomio hombre-mujer.
  • Orientación sexual. Es el patrón de atracción emocional, romántica o sexual hacia otras personas. Kinsey (1948) ya la describió como un continuo y no como dos categorías cerradas.

La versión que circulaba en los manuales antiguos, y que todavía se lee en muchos apuntes, definía la identidad como la conciencia «inmutable» de pertenecer a uno de dos sexos. Esa formulación mezcla las tres dimensiones y no se sostiene con la evidencia ni con la clasificación vigente.

Ni la orientación ni la identidad son trastornos

Esto tiene fechas concretas, y merece la pena conocerlas porque explican por qué la bibliografía anterior a ellas dice otra cosa.

  • En 1973 la Asociación Americana de Psiquiatría retiró la homosexualidad del DSM-II.
  • En 1990 la Organización Mundial de la Salud hizo lo propio en la CIE-10.
  • En 2019 la CIE-11 sacó la incongruencia de género del capítulo de trastornos mentales y la trasladó al de condiciones relativas a la salud sexual, con el objetivo declarado de mantener el acceso a atención sanitaria sin patologizar.

Si un texto que estás leyendo trata la homosexualidad como una desviación, no es que sostenga una postura discutible: es que es anterior a 1990 o no se ha actualizado.

Qué son las variaciones intersexuales

Algunas personas nacen con combinaciones de cromosomas, gónadas, hormonas o genitales que no encajan en las definiciones típicas de masculino o femenino. Hoy se habla de variaciones o diferencias del desarrollo sexual. El término «hermafrodita» está en desuso para referirse a personas y se considera inadecuado.

Sobre cuántas personas son, la respuesta honesta es que depende de qué se cuente. Blackless y colaboradores (2000) estimaron un 1,7% usando un criterio amplio, que incluye variaciones que no se detectan al nacer. Sax (2002) rebatió esa cifra y, con un criterio clínico más estricto, la situó en torno al 0,018%. Verás citada la primera con mucha más frecuencia que la segunda. Cuando uses cualquiera de las dos en un trabajo, di qué criterio aplica.

Cómo se desarrolla la sexualidad

La conducta sexual humana no está gobernada por el instinto del mismo modo que en otras especies. El sustrato biológico existe, pero la forma concreta que adopta depende del aprendizaje, la cultura y la biografía de cada persona, y por eso el repertorio es tan amplio.

Durante siglos se dio por supuesto lo contrario. De ese supuesto salió la idea de que existían formas «no naturales» de sexualidad, entendiendo por tales todas las que no se dirigían a la procreación. Esa clasificación no describía la naturaleza: describía una norma moral.

La etología ha ido en la dirección contraria. Bagemihl (1999) recopiló conducta sexual no reproductiva documentada en cientos de especies, incluidas interacciones entre individuos del mismo sexo en primates, delfines y aves. Al describir estas conductas conviene usar términos técnicos, como coerción sexual, y no categorías humanas que arrastran carga moral y legal.

Qué dijo Freud y qué queda en pie

Freud (1905) propuso en los Tres ensayos de teoría sexual la primera teoría del desarrollo psicosexual, con cinco fases:

  1. Oral, durante el primer año, con la boca como zona de placer.
  2. Anal, aproximadamente entre el año y medio y los tres años, organizada en torno al control de esfínteres.
  3. Fálica, entre los tres y los seis años, donde sitúa el complejo de Edipo y la formación del superyó.
  4. Latencia, desde los seis años hasta la pubertad, con la pulsión sexual en segundo plano.
  5. Genital, a partir de la pubertad.

Según su modelo, una fijación en cualquiera de las fases dejaba huella en la personalidad adulta. La propuesta fue decisiva por una razón que hoy cuesta ver: sostuvo que existe sexualidad infantil, en un contexto que lo negaba.

Buena parte del edificio no ha resistido. La envidia del pene y su descripción de la sexualidad femenina están rechazadas, y las fases no se han podido confirmar empíricamente como secuencia causal del desarrollo de la personalidad. Se estudia por su valor histórico y por el vocabulario que dejó, no como modelo vigente.

Aviso

Este artículo es material de referencia académica y no sustituye la valoración de un profesional. Si tienes dudas sobre tu desarrollo sexual, tu identidad o tu orientación, un profesional sanitario o un psicólogo pueden acompañarte. Ninguna orientación ni identidad requiere tratamiento para ser corregida: las llamadas terapias de conversión carecen de eficacia, producen daño documentado y están prohibidas en España por la Ley 4/2023.

Fuentes

  • Organización Mundial de la Salud (2006), definición de trabajo de sexualidad y salud sexual, en Defining sexual health.
  • Organización Mundial de la Salud (2019), CIE-11.
  • American Psychiatric Association (2022), DSM-5-TR.
  • Kinsey, A. C., Pomeroy, W. B. y Martin, C. E. (1948), Sexual Behavior in the Human Male.
  • Freud, S. (1905), Tres ensayos de teoría sexual.
  • Bagemihl, B. (1999), Biological Exuberance: Animal Homosexuality and Natural Diversity.
  • Blackless, M. y cols. (2000), «How sexually dimorphic are we?», American Journal of Human Biology.
  • Sax, L. (2002), «How common is intersex? A response to Anne Fausto-Sterling», The Journal of Sex Research.