Una crisis de ansiedad es la aparición brusca de miedo o malestar intensos que alcanza su máxima expresión en unos diez minutos o menos y se acompaña de al menos cuatro de trece síntomas físicos o cognitivos. Suele venir con sensación de peligro o de muerte inminente y una necesidad urgente de escapar.
Lo primero que conviene saber si estás pasando por una: no es peligrosa. Se siente como un infarto y no lo es. Alcanza el pico deprisa y remite sola, normalmente en menos de media hora.
Cómo se llama ahora
Encontrarás tres nombres para lo mismo y conviene entender la diferencia, porque las fichas antiguas confunden.
| Nombre | De dónde viene |
|---|---|
| Crisis de angustia | Terminología del DSM-IV, hoy en desuso |
| Ataque de pánico | Nombre actual en el DSM-5-TR |
| Crisis de ansiedad | Uso corriente en español, no técnico pero el más buscado |
El DSM-5 hizo además un cambio de fondo: el ataque de pánico dejó de ser un trastorno para convertirse en un especificador. Puede aparecer en cualquier trastorno mental, y también en cuadros médicos, así que se anota como acompañante de un diagnóstico en lugar de ser uno por sí mismo.
Los 13 síntomas
Hacen falta cuatro o más:
- Palpitaciones o taquicardia.
- Sudoración.
- Temblores o sacudidas.
- Sensación de falta de aliento o de ahogo.
- Sensación de atragantarse.
- Opresión o malestar en el pecho.
- Náuseas o molestias abdominales.
- Inestabilidad, mareo o aturdimiento.
- Escalofríos o sofocos.
- Parestesias: hormigueo o entumecimiento.
- Desrealización o despersonalización: sensación de irrealidad o de estar separado de uno mismo.
- Miedo a perder el control o a «volverse loco».
- Miedo a morir.
Cuando se cumplen los demás criterios pero hay menos de cuatro síntomas, se denomina crisis sintomática limitada. Es una categoría real y frecuente, y no significa que la persona exagere.
Quienes piden ayuda por estas crisis describen el miedo como intenso y relatan haber creído que iban a morir, a perder el control, a sufrir un infarto o un ictus. La falta de aire es especialmente característica cuando las crisis se asocian a un trastorno de pánico.
Qué hacer durante una crisis
- Recuérdate qué está pasando. Es un ataque de pánico, va a pasar, no te va a matar. Nombrarlo reduce la interpretación catastrófica, que es lo que lo alimenta.
- Respira lento, alargando la espiración. No hagas respiraciones profundas y rápidas: la hiperventilación es lo que produce el hormigueo y el mareo, así que respirar más deprisa empeora el cuadro. Prueba a inspirar en cuatro tiempos y espirar en seis.
- Quédate donde estás si puedes. Huir alivia en el momento y refuerza la crisis a largo plazo, porque enseña que solo se sobrevive escapando.
- Ancla la atención en algo externo y concreto. Nombrar objetos, notar los pies en el suelo, tocar una superficie fría.
- No luches por que desaparezca ya. La resistencia sube la activación. Se trata de dejar que suba y baje.
- Después, no reorganices tu vida alrededor del miedo. La evitación de los lugares donde ocurrió es el mecanismo por el que un ataque aislado se convierte en un problema crónico.
Cuándo es un trastorno de pánico
Tener un ataque de pánico aislado es relativamente común y no implica trastorno. El trastorno de pánico exige que las crisis sean recurrentes e inesperadas, y que al menos una haya ido seguida de un mes o más de preocupación persistente por que se repita, o de un cambio significativo de comportamiento para evitarlas.
Ahí está la clave diagnóstica: no es el ataque, es lo que viene después. El miedo al miedo.
Las crisis se distinguen además por su desencadenante. Unas son inesperadas, sin causa aparente. Otras son esperadas y aparecen inmediatamente después de un estímulo concreto: ver una serpiente o un perro puede disparar una automáticamente. Un mismo paciente suele tener de los dos tipos, y con el curso del trastorno las situacionales se vuelven más frecuentes, lo que dificulta el diagnóstico diferencial.
Los ataques de pánico aparecen en muchos cuadros: trastorno de pánico, fobias específicas, fobia social, agorafobia y trastorno de estrés postraumático, entre otros.
Qué puede imitar una crisis de ansiedad
La primera vez hay que descartar causa médica, y esto no es exceso de celo: varios cuadros producen exactamente los mismos síntomas.
- Cardíacos. Arritmias, angina. Es la razón por la que mucha gente acaba en urgencias, y es lo correcto en un primer episodio.
- Endocrinos. Hipertiroidismo, hipoglucemia, y con poca frecuencia feocromocitoma.
- Respiratorios. Asma, embolia pulmonar.
- Sustancias. Cafeína en dosis altas, estimulantes, y sobre todo la abstinencia de alcohol o de benzodiacepinas.
Que un primer episodio se valore en urgencias es adecuado. Lo que no ayuda es repetir la misma batería de pruebas cada vez cuando el diagnóstico ya está hecho: eso refuerza la interpretación catastrófica del síntoma.
Tratamiento
Lo que tiene más apoyo empírico es la terapia cognitivo-conductual, y funciona bien: la mayoría de los pacientes mejora de forma sustancial. Sus componentes activos son la reestructuración de las interpretaciones catastróficas de las sensaciones corporales, la exposición interoceptiva (provocar deliberadamente las sensaciones temidas, como el mareo o la taquicardia, para desactivar el miedo a la propia sensación) y la exposición a las situaciones evitadas.
La medicación también es eficaz, habitualmente antidepresivos ISRS, y esa decisión corresponde a un médico. Las benzodiacepinas alivian rápido y por eso se usan mucho, pero tomadas de forma habitual pueden interferir con la exposición y generar dependencia, así que su papel es puntual.
Lo que no funciona es evitar. Cada vez que se evita el lugar o la situación, la crisis se alivia a corto plazo y el problema se consolida.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los síntomas de una crisis de ansiedad?
Palpitaciones, sudoración, temblores, falta de aire, sensación de atragantarse, opresión en el pecho, náuseas, mareo, escalofríos o sofocos, hormigueo, sensación de irrealidad, miedo a perder el control y miedo a morir. Hacen falta cuatro o más para hablar de crisis completa.
¿Cuánto dura una crisis de ansiedad?
Alcanza su pico en unos diez minutos y suele remitir en menos de media hora. La sensación de agotamiento posterior puede durar horas.
¿Es lo mismo crisis de ansiedad que ataque de pánico?
Sí. «Ataque de pánico» es el término del DSM-5-TR, «crisis de angustia» era el del DSM-IV y «crisis de ansiedad» es la forma corriente en español.
¿Una crisis de ansiedad puede matarte?
No. Se siente como un infarto, pero es una activación del sistema de alarma sin daño físico. Dicho esto, un primer episodio debe valorarse médicamente, porque hay cuadros cardíacos y endocrinos que dan síntomas idénticos.
¿Por qué me da hormigueo y mareo?
Por la hiperventilación. Respirar deprisa baja el dióxido de carbono en sangre y eso produce el hormigueo, el mareo y la sensación de irrealidad. Es la razón de que alargar la espiración funcione mejor que respirar hondo y rápido.
¿Tener un ataque de pánico significa que tengo un trastorno?
No. El trastorno de pánico requiere crisis recurrentes e inesperadas más un mes o más de preocupación persistente o de cambios de conducta para evitarlas. Un episodio aislado, sobre todo en un momento de estrés, no lo es.
Las crisis de ansiedad aparecen en varios cuadros distintos, y el diagnóstico depende de en cuál. El trastorno de angustia es el que las tiene como núcleo, y el resto del temario está en ansiedad.
Aviso
Material de referencia académica. Este artículo describe un cuadro clínico y no permite autodiagnosticarse ni sustituye la consulta profesional. Si es la primera vez que te ocurre, acude a urgencias o a tu médico: hay problemas cardíacos y endocrinos que producen los mismos síntomas y hay que descartarlos. Las crisis de ansiedad tienen tratamiento eficaz, así que si se repiten, consúltalo.
Si tienes pensamientos de hacerte daño, llama al 024, la línea de atención a la conducta suicida en España, gratuita y disponible las 24 horas, o al 112.
Fuentes
- American Psychiatric Association (2022), DSM-5-TR, ataque de pánico y trastorno de pánico.
- Organización Mundial de la Salud (2019), CIE-11, 6B01, trastorno de pánico.
- National Institute for Health and Care Excellence (2011, actualizado 2020), Generalised anxiety disorder and panic disorder in adults: management, guía NICE CG113.
- Clark, D. M. (1986), «A cognitive approach to panic», Behaviour Research and Therapy, 24(4), 461-470.