Test de Frostig (DTVP): qué evalúa y en qué se diferencian sus tres ediciones

El test de Frostig evalúa el grado de madurez de la percepción visual en niños, y se diseñó para detectar retrasos perceptivos en quienes presentan dificultades de aprendizaje. Lo creó Marianne Frostig con Welty Lefever y John Whittlesey, y su primera versión se publicó en 1961.

Antes de estudiarlo hace falta aclarar algo, porque es el origen de casi toda la confusión que circula sobre esta prueba: «test de Frostig» y «DTVP-2» no son lo mismo, y verás fichas que dicen que tiene cinco subpruebas y otras que dicen ocho. Las dos tienen razón, cada una sobre una edición distinta.

Las tres ediciones, y por qué no se comparan entre sí

EdiciónAñoAutoresSubpruebasEdades
DTVP (Frostig original)1961Frostig, Lefever y Whittlesey54 a 8 años
DTVP-21993Hammill, Pearson y Voress84 a 10 años
DTVP-32014Hammill, Pearson y Voress54 a 12 años y 11 meses

Tres consecuencias prácticas de esa tabla:

La DTVP-2 y la DTVP-3 no son de Marianne Frostig. Son revisiones firmadas por Donald Hammill, Nils Pearson y Judith Voress. Se siguen llamando «el Frostig» por costumbre y porque conservan su marco, pero los baremos, las subpruebas y las puntuaciones son otros.

La DTVP-3 volvió a cinco subpruebas. Retiró tres de la DTVP-2: Posición en el espacio, Relaciones espaciales y Velocidad visomotora. O sea que el recuento de subpruebas no sirve para saber qué edición es más moderna: 5, 8 y 5 en ese orden.

Y las puntuaciones no son intercambiables. Si comparas una evaluación de hace años con una de ahora, comprueba primero qué edición se aplicó en cada caso. Un cociente perceptivo de la versión original y un índice de la DTVP-3 no miden lo mismo con la misma muestra normativa detrás.

Ficha técnica

NombreDTVP, Test de Desarrollo de la Percepción Visual
Autora originalMarianne Frostig, con W. Lefever y J. Whittlesey (1961)
RevisionesDTVP-2 (1993) y DTVP-3 (2014), de Hammill, Pearson y Voress
Qué evalúaMadurez de la percepción visual y la integración visomotora
AplicaciónIndividual
EdadSegún la edición: de 4 a 8, a 10 o a 12 años
MaterialesManual, cuadernillo de figuras, protocolo de respuestas, hoja de registro, lápiz y crayones
Formación exigidaEl examinador necesita entrenamiento en la prueba y conocimiento teórico previo

Qué mide: los cuatro dominios perceptivos

Por encima de cuántas subpruebas tenga cada edición, todas se organizan alrededor de los mismos dominios. Entenderlos vale más que memorizar listas.

  • Constancia de la forma. Reconocer una figura como la misma aunque cambie de tamaño, posición, textura o color. Es la habilidad que permite leer una letra en cursiva, en imprenta y manuscrita como la misma letra.
  • Figura-fondo. Aislar una figura relevante de un fondo confuso. Sin ella, una página con muchos elementos se vuelve ilegible.
  • Posición en el espacio. Discriminar rotaciones e inversiones. Es lo que separa la b de la d y el 6 del 9.
  • Relaciones espaciales. Analizar la posición relativa de varias formas entre sí y respecto al propio cuerpo. Interviene al copiar del encerado y al ordenar cifras en una operación.

A esos cuatro se suma la coordinación visomotora, que no es estrictamente perceptiva: es la traducción de lo percibido en un movimiento preciso, y es lo que se mide cuando se pide al niño dibujar líneas o copiar un diseño.

Las 8 subpruebas de la DTVP-2

Esta es la lista que más circula, y corresponde a la segunda edición.

  1. Coordinación ojo-mano. Dibujar líneas rectas o curvas dentro de límites visuales, controlando el movimiento.
  2. Posición en el espacio. Igualar dos figuras según rasgos comunes.
  3. Copia. Reconocer los rasgos de un diseño y reproducirlo. Depende mucho de la motricidad fina.
  4. Figura-fondo. Encontrar figuras concretas ocultas en un fondo complejo.
  5. Relaciones espaciales. Unir puntos para reproducir un patrón. Exige percibir el modelo, planear la respuesta y ejecutarla.
  6. Cierre visual. Reconocer una figura dibujada de forma incompleta.
  7. Velocidad visomotora. Rapidez para reproducir modelos.
  8. Constancia de la forma. Igualar figuras que varían en uno o dos rasgos, como el tamaño o la posición.

La DTVP-3 mantiene la coordinación ojo-mano, la copia, la figura-fondo, el cierre visual y la constancia de la forma, y retira las otras tres.

Para qué se usa

  • Documentar la presencia y el grado de dificultades de percepción visual o visomotora en un niño concreto.
  • Identificar a candidatos para un apoyo perceptivo dentro de un cribado más amplio.
  • Medir el cambio antes y después de un programa de intervención.
  • Investigar el desarrollo perceptivo y los efectos del entrenamiento.

Qué no hace el test de Frostig

No diagnostica dislexia ni ningún trastorno del aprendizaje. Aporta un perfil perceptivo que forma parte de una evaluación, y la evaluación es mucho más que esto.

Y aquí hace falta un aviso que las fichas de esta prueba suelen omitir. La hipótesis con la que nació el test en los años sesenta era que entrenar la percepción visual mejora la lectura. Los programas de entrenamiento perceptivo derivados de ese supuesto se estudiaron ampliamente y los resultados no respaldaron esa transferencia: mejorar en tareas perceptivas no mejora por sí mismo la lectura. La prueba sigue siendo útil para describir el perfil perceptivo de un niño; el programa de intervención basado en ella no tiene el respaldo que se le atribuyó en su momento.

No separa lo perceptivo de lo motor con limpieza. Varias subpruebas exigen dibujar, así que una puntuación baja puede venir de la percepción, de la motricidad fina o de las dos. La DTVP-2 introdujo índices separados precisamente para intentar distinguirlo, y conviene mirarlos antes de concluir que el problema es perceptivo.

No es una prueba para aplicar sin formación. El manual lo dice y merece repetirse: hace falta entrenamiento, experiencia y conocimiento teórico de la prueba, además de un ambiente sin distracciones y aplicación individual.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas subpruebas tiene el test de Frostig?

Depende de la edición: cinco en la original de 1961, ocho en la DTVP-2 de 1993 y cinco de nuevo en la DTVP-3 de 2014. Si una ficha da un número sin decir la edición, le falta el dato que importa.

¿A qué edad se aplica?

De 4 a 8 años en la versión original, de 4 a 10 en la DTVP-2 y hasta los 12 años y 11 meses en la DTVP-3.

¿Es lo mismo el test de Frostig que el DTVP-2?

No. El DTVP-2 es una revisión de 1993 hecha por otros autores. Conserva el marco de Frostig y cambia las subpruebas, los baremos y las puntuaciones.

¿Sirve para preparar la lectura?

Describe el perfil perceptivo, que es información útil. Lo que no sostiene la evidencia es que entrenar la percepción visual por separado mejore la lectura. Para eso hay instrumentos y programas centrados en el lenguaje escrito, como el test Facilito o los modelos de desarrollo de la lectura.

El resto de instrumentos está en pruebas psicométricas.

Aviso

Material de referencia académica. Este artículo describe el instrumento y su lógica de interpretación; no reproduce las figuras ni los protocolos y no sustituye al manual, que es donde están los baremos y las normas de aplicación. Una prueba de percepción visual no diagnostica un trastorno del aprendizaje. La evaluación psicológica infantil corresponde a un profesional cualificado.

Fuentes

  • Frostig, M., Lefever, W. y Whittlesey, J. R. B. (1961), «A developmental test of visual perception for evaluating normal and neurologically handicapped children», Perceptual and Motor Skills, 12(3).
  • Hammill, D. D., Pearson, N. A. y Voress, J. K. (1993), Developmental Test of Visual Perception, Second Edition (DTVP-2), Pro-Ed.
  • Hammill, D. D., Pearson, N. A. y Voress, J. K. (2014), Developmental Test of Visual Perception, Third Edition (DTVP-3), Pro-Ed.
  • Kavale, K. (1982), «Meta-analysis of the relationship between visual perceptual skills and reading achievement», Journal of Learning Disabilities, 15(1).