PREDI: qué evalúa, a qué edad se aplica y cómo se corrige

El PREDI (Procedimientos para Evaluar el Discurso) se aplica a adolescentes de 12 a 16 años, de forma individual, y evalúa la capacidad de producir dos tipos de discurso oral: la descripción de una escena y la narración simple. El evaluado habla a partir de siete láminas, tres para describir y cuatro para narrar, y de ese habla se analizan aspectos de forma y de contenido.

Es un instrumento chileno, obra de María Mercedes Pavez, Carmen Julia Coloma y Mariangela Maggiolo, y pertenece al campo de la fonoaudiología, no al de la psicometría de la inteligencia. Eso importa para saber qué esperar de él.

Ficha técnica

NombrePREDI, Procedimientos para Evaluar el Discurso
AutorasMaría Mercedes Pavez, Carmen Julia Coloma y Mariangela Maggiolo
ProcedenciaChile. Editado por Ediciones Universidad Católica de Chile
Edad de aplicación12 a 16 años
AplicaciónIndividual
Qué evalúaDescripción de escena y narración simple, en forma y contenido, más habilidades semánticas asociadas al discurso
Material7 láminas (3 de descripción y 4 de narración), instructivo, protocolo de análisis del discurso y criterios de análisis
Extensión del material94 páginas, protocolos incluidos
BaremosPoblación chilena

Por qué se evalúa el discurso y no solo las palabras

A los 12 años, un adolescente con dificultades de lenguaje ya no falla en los sonidos ni, normalmente, en el vocabulario básico. Falla en el nivel siguiente: organizar un mensaje largo para que otro lo entienda.

Eso es el discurso. Y se rompe de maneras que una prueba de vocabulario no detecta. El chico nombra los objetos de la lámina pero no relaciona lo que ocurre. Cuenta la historia sin situar el problema, o sin cerrarlo. Empieza por la mitad. Usa pronombres que no se sabe a quién señalan. Repite conectores. Nada de eso aparece si le pides que nombre dibujos.

El PREDI provoca deliberadamente esos dos formatos porque son los que la secundaria exige a diario: describir un proceso y contar una secuencia. Un déficit ahí se traduce en fracaso en las asignaturas de humanidades y en dificultades para redactar, y suele pasar por falta de esfuerzo.

Las dos partes del instrumento

El PREDI tiene dos componentes que se aplican juntos y se leen juntos:

  • Una prueba de habilidades semánticas relacionadas con el discurso, con normas para cotejar los puntajes obtenidos.
  • Un método para evaluar el discurso propiamente dicho, a partir de las muestras orales elicitadas con las láminas.

Los dos son de aplicación individual y de modalidad oral. Al evaluado se le presentan las láminas y se le pide que describa o que narre; su producción se registra y después se analiza con el protocolo, siguiendo los criterios del manual.

Qué no hace el PREDI

No diagnostica. Es lo primero que dice el manual y lo que más se ignora. La información que proporciona es un barrido de aspectos elementales: sirve para detectar a quién hay que mirar de cerca. Antes de afirmar que existe un déficit del discurso hay que profundizar con evaluación específica.

No es un test de inteligencia ni de rendimiento escolar. Evalúa una función lingüística concreta. Un adolescente con discurso pobre puede tener capacidad intelectual normal, y al revés.

No es una prueba psicométrica de escala. No da CI ni puntuación tipificada al modo de una batería de aptitudes. Da puntajes cotejables con normas y, sobre todo, un análisis cualitativo de la producción.

No lo aplica cualquiera. El análisis del discurso exige criterio formado: hay que decidir si una narración tiene o no episodio completo, si una referencia está resuelta, si un conector es adecuado. Es competencia de fonoaudiología o logopedia, o de un profesional entrenado en el protocolo.

Sus normas son chilenas. Fuera de Chile, los puntajes se leen con cautela y el valor del instrumento pasa a ser sobre todo cualitativo. Las variedades del español difieren en marcadores del discurso y en fórmulas narrativas, y eso se refleja en las muestras.

No cubre la lengua escrita. Evalúa producción oral. Que un adolescente narre bien en voz alta no garantiza que redacte, y conviene no extrapolar de una cosa a la otra en el informe.

Aviso

Material de referencia académica. Este artículo describe el instrumento y su finalidad; no reproduce sus láminas ni sus protocolos y no sustituye al manual, que es donde están los criterios de análisis y las normas. La evaluación del lenguaje de un menor corresponde a un profesional cualificado, y un resultado alterado en una prueba de barrido requiere valoración específica antes de cualquier conclusión.

Fuentes

  • Pavez, M. M., Coloma, C. J. y Maggiolo, M., PREDI. Procedimientos para Evaluar el Discurso, Ediciones Universidad Católica de Chile.
  • Organización Mundial de la Salud (2019), CIE-11, capítulo 6, trastornos del desarrollo del habla y del lenguaje.
  • American Psychiatric Association (2022), DSM-5-TR, trastornos de la comunicación.