Una conducta inapropiada es un comportamiento que, por su intensidad, duración o frecuencia, interfiere en el desarrollo o la actividad de la persona y no corresponde al contexto en que se manifiesta. También lo es cualquiera que ponga en riesgo la integridad propia o ajena.
Lo primero que hay que entender es que no es un diagnóstico. Es una valoración social, y depende de quién juzga y desde dónde. Las expectativas y las normas de conducta varían mucho entre grupos sociales y étnicos, no hay consenso sobre qué es exactamente la salud mental, y las distintas teorías sobre los trastornos emocionales manejan conceptos diferentes. Que un niño «se porte mal» es una afirmación que exige preguntar antes qué se entiende por portarse mal.
Qué la caracteriza
Los rasgos que suelen describirse cuando una conducta se considera inapropiada:
- Dificultad para iniciar y mantener relaciones interpersonales satisfactorias.
- Conductas o sentimientos inapropiados en circunstancias normales, es decir, sin un desencadenante que los explique.
- Respuestas conductuales o emocionales que no corresponden a su edad, etnia o cultura.
- Bajo control emocional.
Ninguno de esos rasgos por separado significa nada. Lo que orienta es el conjunto, y sobre todo los criterios que vienen ahora.
Los cinco criterios que la separan de la conducta normal
Portarse mal forma parte del desarrollo. Lo que convierte una conducta corriente en un problema que requiere intervención son cinco condiciones:
- Que se presente en dos ambientes diferentes. Una conducta que solo aparece en el aula y no en casa, o al revés, apunta al contexto antes que al niño.
- Que sea crónica, con seis meses o más de duración.
- Que afecte al rendimiento escolar.
- Que repercuta en la adaptación social y en las relaciones interpersonales dentro del proceso de aprendizaje.
- Puede coexistir con otros cuadros, y de hecho suele hacerlo, lo que obliga a valorar si hay algo debajo.
El primero es el más útil y el más ignorado. Una conducta que solo se da en un sitio es información sobre ese sitio.
Factores biológicos
Se considera que se nace con un temperamento biológicamente determinado, que se va transformando a través de las relaciones que la persona mantiene con su ambiente. Ese temperamento no provoca los trastornos, pero puede predisponer a ellos.
Conviene ser prudente con las explicaciones neurobiológicas que circulan: no se puede afirmar que una alteración concreta, del sistema límbico o de cualquier otra estructura, cause la conducta inapropiada. Lo que hay son asociaciones, y en la práctica escolar no aportan nada accionable.
Factores ambientales
Aquí es donde sí hay factores modificables, y son los tres que la investigación identifica con más consistencia:
- Un primer entorno educativo negativo en el hogar, la comunidad o la escuela.
- Un patrón agresivo de conducta durante la escolarización, que se consolida si no se interviene.
- El rechazo social por parte de la comunidad educativa, que realimenta el problema.
Detrás de una conducta inapropiada suele haber además factores psicológicos que la desencadenan: sentimientos de abandono, frustración, baja autoestima o ausencia de normas claras en el núcleo familiar.
Cómo se evalúa
- Observación sistemática en el aula, que pueden aplicar los propios educadores. Es la herramienta principal, y su valor está en registrar qué ocurre antes y qué ocurre después de la conducta, no solo la conducta.
- Listas de cotejo o escalas de apreciación con las conductas esperables según la edad y el contexto.
- Información de más de un informante: familia y centro, porque el primer criterio exige comparar ambientes.
- Derivación a evaluación especializada cuando se cumplen los criterios.
Un apunte sobre las pruebas proyectivas. Es frecuente encontrar recomendado el uso del Rorschach, el TAT, el test de la figura humana o el Bender para evaluar conducta en el aula. No es lo indicado: son instrumentos con otro propósito, con problemas conocidos de fiabilidad y validez para esta finalidad, y su interpretación exige formación específica. Para evaluar conducta, lo que corresponde es la observación sistemática y las escalas de conducta cumplimentadas por familia y profesorado.
Manejo en el aula
Lo que funciona no es reaccionar mejor, sino diseñar antes:
- Normas pocas, claras y visibles, formuladas en positivo y trabajadas con el grupo.
- Atender lo que quieres que se repita. Buena parte de la conducta disruptiva se mantiene por la atención que recibe, y el alumno que solo obtiene atención cuando molesta seguirá molestando.
- Consecuencias inmediatas y consistentes. Una consecuencia que llega tarde o de forma errática no enseña nada.
- Anticipar las transiciones, que es donde se concentra la mayoría de los episodios: entradas, cambios de actividad, salidas.
- Separar la conducta de la persona al corregir.
- Coordinar con la familia desde el principio, no cuando el problema ya es grave.
Cuándo derivar
Cuando se cumplen los cinco criterios, cuando hay riesgo para el alumno o para otros, cuando el rendimiento se ha desplomado, o cuando aparecen señales que apuntan a algo más: cambios bruscos, aislamiento, indicios de maltrato o sospecha de un trastorno del desarrollo.
Qué no es una conducta inapropiada
No es un diagnóstico. Describe un comportamiento evaluado en un contexto, no un cuadro clínico. El trastorno negativista desafiante sí lo es, y tiene criterios propios.
No es sinónimo de mala educación ni de falta de límites, aunque a veces coincida.
No es un rasgo del alumno. Es una conducta, y las conductas se aprenden y se modifican. Etiquetar al niño en lugar de a la conducta es el error que más consolida el problema.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una conducta inapropiada?
Un comportamiento que por su intensidad, duración o frecuencia interfiere en el desarrollo o la actividad de la persona y no corresponde al contexto, o que pone en riesgo su integridad o la de otros.
¿Es lo mismo conducta inapropiada que conducta inadecuada o disruptiva?
Se usan como sinónimos. «Disruptiva» es el término más habitual en el ámbito educativo y subraya la interferencia en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
¿Cuándo deja de ser algo normal de la edad?
Cuando se da en dos ambientes distintos, dura seis meses o más, afecta al rendimiento escolar y repercute en las relaciones sociales del alumno.
¿Cómo se evalúa una conducta inapropiada?
Con observación sistemática en el aula, registrando qué ocurre antes y después de la conducta, y con escalas cumplimentadas por familia y profesorado. Las pruebas proyectivas no son el instrumento adecuado para esto.
¿Qué hay detrás de una conducta inapropiada?
Suele haber factores psicológicos que la desencadenan: abandono, frustración, baja autoestima o ausencia de normas en casa. Y un temperamento que predispone, pero no determina.
¿Qué puede hacer un docente?
Diseñar el entorno antes que corregir: normas claras y en positivo, atención a lo que se quiere que se repita, consecuencias inmediatas y consistentes, anticipación de las transiciones y coordinación temprana con la familia.
Una conducta que cumple criterios y persiste puede corresponder a un cuadro con nombre propio, y ahí el marco cambia. El temario del área está en psicología educativa, y los principios de aprendizaje sobre los que se apoya el manejo en el aula, en los 6 principios fundamentales del conductismo.
Aviso
Material de referencia académica dirigido a docentes y estudiantes. Este artículo describe criterios de valoración y no permite diagnosticar a ningún alumno. La evaluación psicopedagógica y el diagnóstico de los trastornos de conducta corresponden a profesionales cualificados.
Fuentes
- American Psychiatric Association (2022), DSM-5-TR, trastornos disruptivos, del control de los impulsos y de la conducta.
- Organización Mundial de la Salud (2019), CIE-11, capítulo 6C, trastornos disruptivos del comportamiento.
- National Institute for Health and Care Excellence (2013, actualizado 2017), Antisocial behaviour and conduct disorders in children and young people, guía NICE CG158.
- Lieberman, J. D. y cols. (2005), «A review of the empirical status of the Rorschach and TAT», sobre las limitaciones de las proyectivas en evaluación de conducta.