Escalas Alfa-2 y Gamma: evaluación de la comprensión del lenguaje en niños

Las escalas Alfa, Beta y Gamma de Jacobo Feldman evalúan la comprensión del lenguaje en niños, y lo hacen separándola en tres niveles: comprensión de palabras, de frases y de relatos. Se aplican de forma individual, con láminas y sin límite de tiempo.

La razón de que sean tres y no una es clínica. Un niño con dificultades de lenguaje puede resolver bien la comprensión de palabras y fallar en cuanto la estructura se complica. Evaluar solo uno de los tres niveles da una imagen incompleta, y suele dar la más favorable.

Ficha técnica

NombreEscalas Alfa-2 y Gamma, evaluación del lenguaje
AutorDr. Jacobo Feldman
EditorialCEC
Qué evalúaComprensión de palabras, de frases y de relatos
AplicaciónIndividual
DuraciónSin límite de tiempo
PoblaciónNiños y adolescentes
ÁmbitosClínico y escolar
MaterialManual de aplicación y 28 láminas

Las tres escalas

  • Alfa. Comprensión de palabras. Es el nivel más básico y el que primero se resuelve.
  • Beta. Comprensión de frases. Aparece aquí el peso de la estructura gramatical.
  • Gamma. Comprensión de relatos. Exige mantener información, relacionarla y seguir una secuencia.

Alfa y Beta existen desde 1992. Alfa-2 es la revisión de la primera, con el subtest de comprensión de palabras renovado. Gamma es la más reciente: se elaboró en San Juan, Argentina, en el año 2000, sobre una muestra de 280 niños.

Ese dato de la muestra conviene tenerlo presente al interpretar. Son 280 niños de una provincia argentina en 2000: un baremo útil para su población de referencia y que hay que usar con prudencia fuera de ella.

Por qué importa evaluar la comprensión, y no solo la expresión

En la práctica, el motivo de consulta casi siempre llega por la expresión: el niño no habla, habla poco o no se le entiende. Es lo que ven la familia y el aula.

La comprensión pasa desapercibida porque el niño compensa. Se apoya en el contexto, en el gesto, en la rutina, y responde de forma aparentemente adecuada sin haber entendido la estructura lingüística. Un instrumento que gradúa la dificultad, de la palabra al relato, es lo que permite ver dónde se rompe esa compensación.

La relación entre el retraso del lenguaje y las dificultades escolares posteriores es lo que justifica evaluarlo pronto: el lenguaje es la herramienta con la que se aprende todo lo demás.

Qué no hacen estas escalas

No evalúan la expresión. Miden comprensión. Un perfil completo necesita además pruebas de lenguaje expresivo, de articulación y de procesos fonológicos.

No diagnostican por sí solas. Un trastorno del lenguaje se diagnostica con criterios clínicos, historia del desarrollo y observación, no con una puntuación.

No sustituyen la valoración de un logopeda o fonoaudiólogo, que es quien decide qué instrumentos aplicar y cómo se integran los resultados.

Aviso

Material de referencia académica. Este artículo describe qué evalúan estas escalas y cómo se organizan; no reproduce sus láminas ni sus normas de corrección, que están en el manual. Si te preocupa el desarrollo del lenguaje de un niño, la valoración corresponde a un profesional.

Fuentes

  • Feldman, J., escalas Alfa y Beta (1992) y escala Gamma (2000), Editorial CEC.