El test de los colores de Lüscher es una prueba en la que ordenas ocho tarjetas de colores de la que más te gusta a la que menos. A partir de ese orden, su manual atribuye al evaluado un estado emocional, una forma de afrontar los conflictos y una serie de rasgos de personalidad. Lo creó el psicoterapeuta suizo Max Lüscher (1923-2017), que publicó su formulación en Psychologie der Farben (1949).
Conviene decir lo importante al principio, porque es lo que casi ninguna ficha de este test dice: los estudios que han puesto a prueba sus afirmaciones no las sostienen. Su fiabilidad test-retest es baja y sus predicciones sobre personalidad no se confirman cuando se controla la deseabilidad social. Sigue usándose, sobre todo en selección de personal, y por eso merece la pena entender cómo funciona y por qué resulta convincente pese a todo.
Ficha técnica
| Nombre | Test de los colores de Lüscher (Lüscher-Farbtest) |
| Autor | Max Lüscher (1923-2017), Suiza |
| Formulación original | Psychologie der Farben, 1949 |
| Versiones | Breve, de 8 tarjetas; completa, de 73 tarjetas con 25 colores |
| Qué dice medir | Estado psicofisiológico, manejo del estrés y rasgos de personalidad |
| Aplicación | Individual, con las tarjetas en un orden concreto y luz uniforme |
| Duración | Unos 5 minutos la versión breve |
| Corrección | Por tablas del manual, según los pares de posiciones |
Los ocho colores de la versión breve
La versión que circula casi siempre es la de ocho tarjetas. Lüscher las divide en dos grupos, y esa división es parte de su teoría, no una comodidad de imprenta.
| Nº | Color | Grupo | Qué le atribuye Lüscher |
|---|---|---|---|
| 1 | Azul oscuro | Fundamental | Calma, satisfacción, vínculo |
| 2 | Verde azulado | Fundamental | Firmeza, persistencia, autoafirmación |
| 3 | Rojo anaranjado | Fundamental | Energía dirigida a la acción |
| 4 | Amarillo claro | Fundamental | Expansión, expectativa, cambio |
| 5 | Violeta | Auxiliar | Mezcla de rojo y azul, identificación |
| 6 | Marrón | Auxiliar | Necesidades corporales, seguridad física |
| 7 | Negro | Auxiliar | Negación, renuncia |
| 0 | Gris | Auxiliar | Neutralidad, no implicación |
Los cuatro fundamentales serían los «psicológicos primarios», y su teoría sostiene que una persona equilibrada los sitúa en los primeros puestos. Los auxiliares, en cambio, se consideran significativos justo al revés: preocupan cuando aparecen arriba.
Cómo se aplica y cómo se puntúa
El evaluado ordena las ocho tarjetas por preferencia, de la que más le atrae a la que menos. Después de una pausa breve se le pide que repita la ordenación desde cero, sin recordar la anterior. Las dos series se comparan.
Las ocho posiciones se agrupan en cuatro pares, y cada par recibe un signo:
| Posiciones | Signo | Lectura del manual |
|---|---|---|
| 1.ª y 2.ª | + | El objetivo que se persigue |
| 3.ª y 4.ª | × | La situación que se vive ahora |
| 5.ª y 6.ª | = | Lo que queda en reserva, sin usar |
| 7.ª y 8.ª | − | Lo que se rechaza o produce ansiedad |
La interpretación no la hace el examinador: la busca en las tablas del manual, que asignan un texto a cada combinación de pares. Ahí está una de las claves para juzgar la prueba, y volveremos a ello.
La versión completa, de 73 tarjetas y 25 colores, añade subpruebas con grises, colores por parejas y formas. Es la que Lüscher llamaba test clínico y la que prácticamente nadie aplica fuera de su círculo.
Qué dice la evidencia
Aquí es donde una ficha de referencia se separa de un folleto comercial. Dos estudios resumen bien el estado de la cuestión.
Braün y Bonta (1979) aplicaron el test a 125 estudiantes universitarios canadienses y repitieron la aplicación a 88 de ellos veintiún días después. Encontraron tres problemas. Las preferencias de color variaban según el sexo y la muestra, en lugar de comportarse como una constante humana. La fiabilidad test-retest resultó baja: las mismas personas ordenaban los colores de otra manera tres semanas después. Y detectaron discrepancias entre el sistema de denominación de colores de Lüscher y los sistemas de referencia usados en colorimetría, lo que complica saber si dos ediciones del test usan siquiera los mismos colores. Su conclusión fue que la prueba tiene deficiencias importantes.
Picco y Dzindolet (1994) fueron directamente a la afirmación central. Pidieron a 98 participantes que ordenaran las ocho tarjetas y que después valoraran hasta qué punto se reconocían en descripciones construidas a partir de los textos de Lüscher, igualadas en deseabilidad social para que ninguna resultara más halagadora que otra. Cuando se controló esa variable, la preferencia de color no guardó relación con la autodescripción. Tampoco se cumplió la predicción concreta de Lüscher: quienes preferían rojo y amarillo no resultaron más extravertidos, ni quienes preferían azul y verde más introvertidos.
A esto se suma algo más básico. No hay estudios de validez predictiva, que es lo que haría falta para justificar su uso en selección: nadie ha demostrado que el resultado anticipe el desempeño de nadie en ningún puesto.
Por qué convence de todas formas
Si no funciona, cabe preguntarse por qué tanta gente sale de la prueba diciendo que ha acertado. La explicación tiene nombre: efecto Barnum.
Las descripciones del manual están redactadas de forma que casi cualquiera se reconoce en ellas. «Necesita que los demás lo aprecien, pero es crítico consigo mismo.» «Tiene capacidades que no ha llegado a aprovechar.» Son enunciados que valen para la mayoría de la población y que el lector interpreta como un retrato propio. Es el mismo mecanismo que sostiene los horóscopos, y no distingue entre un instrumento válido y uno que no lo es.
Se suma el diseño de la prueba. Un evaluado que ordena colores no sabe qué está informando, así que no puede falsear la respuesta a conciencia y siente que el resultado surgió de algún sitio que no controla. Esa sensación se confunde con profundidad. Pero que un procedimiento sea opaco para quien lo responde no lo hace válido: lo hace opaco.
Esta lógica es la misma que hay que aplicar al leer cualquier informe de pruebas proyectivas, donde el material es ambiguo a propósito y la interpretación recae en el examinador.
Qué no hace el test de Lüscher
- No mide personalidad de forma acreditada. No hay evidencia de validez de constructo que respalde las descripciones del manual.
- No predice el rendimiento laboral. No existen estudios de validez predictiva, que es exactamente lo que se le pide a un instrumento de selección.
- No es un diagnóstico. No identifica trastornos, ni conflictos concretos, ni el estado de una relación de pareja, pese a que su literatura lo sugiera.
- No detecta el conflicto en una zona del cuerpo. La idea de que un color produce malestar en el punto corporal del problema no tiene sustento fisiológico.
- No es estable. Si la misma persona da órdenes distintas con tres semanas de diferencia, el resultado describe el momento, no a la persona.
Su uso en selección de personal
Es donde más se aplica en el ámbito hispanohablante, y donde más daño hace. Un candidato descartado por el orden en que colocó ocho cartulinas ha sido descartado por un procedimiento sin validez predictiva demostrada.
Si tu problema real es evaluar a candidatos, el terreno está mucho mejor cubierto. Las pruebas de capacidad cognitiva y las muestras de trabajo tienen las validez predictiva más alta de la literatura de selección de personal. Entre los cuestionarios de personalidad, los construidos sobre el modelo de los Cinco Grandes tienen respaldo empírico, aunque su capacidad predictiva sea moderada. Y para perfiles comerciales existen instrumentos específicos con baremos publicados, como el test IPV.
La pregunta que conviene hacerle a cualquier prueba, incluida esta, es la de siempre: con qué muestra se tipificó, qué fiabilidad tiene y qué estudios respaldan que prediga lo que dice predecir. Eso es lo que separa una prueba psicométrica de un procedimiento con aspecto de prueba.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el test de los colores de Lüscher? Una prueba en la que se ordenan ocho tarjetas de colores por preferencia y en la que ese orden se traduce, mediante las tablas de un manual, en un perfil de estado emocional y personalidad.
¿Cuántos colores tiene? La versión breve, ocho: azul oscuro, verde azulado, rojo anaranjado, amarillo claro, violeta, marrón, negro y gris. La versión completa usa 73 tarjetas con 25 colores.
¿El test de Lüscher es fiable? No en el sentido técnico. Braün y Bonta (1979) encontraron una fiabilidad test-retest baja a los veintiún días, es decir, que las mismas personas ordenan los colores de otra manera al repetir.
¿Sirve para seleccionar personal? No hay estudios que demuestren que predice el desempeño laboral. Se sigue usando, pero una decisión de contratación apoyada en él no tiene defensa técnica.
¿Por qué acierta tanto entonces? Por el efecto Barnum. Las descripciones son lo bastante generales para que casi cualquiera se reconozca, igual que ocurre con un horóscopo.
¿Qué mide el color que eliges primero? Según el manual, el objetivo que la persona persigue. Según la evidencia disponible, la preferencia de color no se relaciona con la autodescripción cuando se controla la deseabilidad social.
Aviso
Material de referencia académica. Este artículo describe el test y evalúa su respaldo empírico; no reproduce sus tarjetas ni sus tablas de interpretación, ni permite autoaplicárselo. Ningún resultado en esta prueba define la personalidad ni la valía profesional de nadie. La aplicación e interpretación de instrumentos de evaluación corresponde a profesionales cualificados, y la elección del instrumento debe justificarse por su evidencia.
Fuentes
- Lüscher, M. (1949), Psychologie der Farben, Test-Verlag, Basilea.
- Lüscher, M. (1969), The Lüscher Color Test, edición e introducción de Ian Scott, Random House, Nueva York.
- Braün, C. M. J. y Bonta, J. L. (1979), «Cross-cultural validity, reliability, and stimulus characteristics of the Lüscher Color Test», Journal of Personality Assessment, 43(5), 459-460.
- Picco, R. D. y Dzindolet, M. T. (1994), «Examining the Lüscher Color Test», Perceptual and Motor Skills, 79(3 Pt 2), 1555-1558.
Si te interesa el criterio con el que se juzga aquí esta prueba, el sitio lo desarrolla en qué es una prueba psicométrica y cómo se valoran su fiabilidad y su validez, que es la ficha que conviene tener a mano antes de aceptar el resultado de cualquier test.